¿Qué la hace imprescindible?
Un gran palacio fronterizo del Reino de Navarra
Fue una de las principales fortalezas nobiliarias de Améscoa Alta. Su posición estratégica le otorgó un papel defensivo clave frente a conflictos fronterizos durante la Baja Edad Media y la Edad Moderna.
Arquitectura palaciega defensiva del siglo XVI
De estilo renacentista, el palacio seguía el modelo de castillo-palacio navarro: planta rectangular organizada en torno a un patio de armas, con torreones cilíndricos protegiendo la fachada sur y muros de sillarejo y sillería.
La portada monumental
Fue trasladada en 1959 al Museo de Navarra. Presenta un arco de medio punto con un escudo de los Álvarez de Eulate y un gran escudo barroco del linaje, al que se añadió la cruz de la Orden de Santiago concedida a uno de sus miembros más destacados.
Cuándo visitar
El entorno puede visitarse durante todo el año en recorrido exterior. La primavera y el verano permiten una mejor lectura de las ruinas tras las obras de conservación realizadas en 2010. El otoño aporta una atmósfera especialmente sugerente, con el palacio fundiéndose con los colores del paisaje y la vegetación.
Ideal para
Cómo llegar
Desde el casco urbano de Eulate, un breve paseo conduce hasta los restos del palacio, situados en la parte alta del pueblo.
El entorno es apto para rutas ciclistas de montaña que recorren Améscoa Alta y las faldas de Urbasa.
El acceso es sencillo por carreteras locales hasta Eulate. Se recomienda estacionar en el pueblo y continuar a pie.
Eulate tiene conexiones interurbanas desde otras localidades. Desde las paradas cercanas, el acceso se realiza a pie o bicicleta.
Más información
El palacio alcanzó su máximo esplendor durante los siglos XVI y XVII bajo el dominio de los Álvarez de Eulate, señores del Palacio y titulares del rango de Cabo de Armería del Reino. Desde aquí se articuló una extensa red familiar y política, con miembros destacados que ocuparon cargos militares, eclesiásticos y administrativos en Navarra, Castilla y los territorios de ultramar.
Durante la Primera Guerra Carlista, el palacio recuperó su función estratégica. El general Tomás de Zumalacárregui lo utilizó como hospital militar y depósito de munición. En abril de 1835, el general liberal Luis Fernández de Córdova ordenó su incendio como represalia. Poco después, tras la victoria carlista en la acción de Artaza, se firmó en Eulate el Pacto de Lord Elliot, destinado a humanizar el trato a los prisioneros de guerra.
El incendio, el abandono posterior y el expolio de los siglos XIX y XX provocaron la ruina progresiva del edificio. En 2010, el Ayuntamiento de Eulate impulsó una intervención de limpieza y consolidación que permitió recuperar la lectura de las estructuras ocultas bajo la vegetación. Aunque hoy se conserva en estado ruinoso, aún pueden apreciarse los restos de muros, torreones y el trazado general del recinto.
Tierra Estella Medieval
Castillos, leyendas y platos ricos. Adéntrate en la memoria de Tierra Estella a través de tu patrimonio medieval.
Visítanos