Un pueblo de gran tradición carbonera y memoria cinematográfica en el valle de Lana.
¿Qué lo hace imprescindible?
El pueblo donde se rodó Tasio
Viloria forma parte de la historia del cine de Navarra. Su frontón y varios rincones del pueblo fueron escenario de la película Tasio, una obra profundamente ligada a la identidad carbonera del valle y a la vida tradicional en el monte.
La esencia viva de la cultura carbonera
Pocos lugares conservan una conexión tan auténtica con el oficio del carbón. Entre antiguas carboneras, tradiciones locales y pequeños espacios etnográficos visitables, Viloria mantiene viva una de las señas culturales más singulares del Valle de Lana.
Un pueblo entre ermitas, montaña y grandes panorámicas
A los pies de la Sierra de Lóquiz, Viloria combina arquitectura tradicional, caminos históricos y senderos hacia ermitas como Santa Quiteria, desde donde se disfrutan amplias vistas sobre el valle.
Cuándo visitar
Viloria puede visitarse durante todo el año. La primavera y el otoño son ideales para recorrer senderos, descubrir el paisaje de montaña y disfrutar del contraste de colores del entorno. El verano coincide con las fiestas patronales de San Andrés y con un ambiente más activo en el pueblo, mientras que el invierno permite descubrir una versión más pausada y silenciosa del Valle de Lana.
Ideal para
Turismo cultural y patrimonialTurismo rural y activoSenderismo y cicloturismoAmantes de la etnografía y tradiciones localesFanáticos del cine y de locaciones cinematográficas
Más información
Viloria se asienta a los pies de la sierra de Lóquiz, en el corazón del valle de Lana, y ofrece al visitante un paisaje profundamente vinculado al monte, a los oficios tradicionales y a una arquitectura rural bien conservada. El núcleo urbano, formado por casas de piedra de los siglos XVII y XVIII con escudos barrocos, se despliega bajo las peñas de la sierra, con amplias vistas sobre el valle y una atmósfera tranquila que invita a descubrir el pueblo sin prisas.
El principal hito patrimonial es la iglesia parroquial de San Andrés, un edificio gótico-renacentista del siglo XVI que conserva en su interior un destacado retablo mayor dedicado al titular, obra de Lope de Larrea realizada entre 1606 y 1607. Junto a la iglesia se sitúa el frontón, un espacio muy presente en la vida social del pueblo y conocido por haber sido escenario de varias escenas de la película Tasio (1986), rodada en Viloria y estrechamente vinculada a su identidad carbonera.
El patrimonio religioso se completa con las ermitas de San Antón y de Nuestra Señora de la Soledad o de los Dolores, situadas en el entorno del casco urbano, y con la ermita de Santa Quiteria, ubicada en plena sierra de Lóquiz, a la que se accede por caminos tradicionales. Estos recorridos permiten adentrarse en un paisaje de bosques, pastos y antiguas zonas de carboneras, con rutas de senderismo y miradores naturales que abren amplias panorámicas sobre el valle de Lana.
La tradición de la elaboración artesanal del carbón sigue siendo uno de los rasgos culturales más singulares de Viloria y forma parte de su memoria colectiva, junto a pequeñas iniciativas etnográficas como el museo privado visitable con cita previa. A lo largo del año, el calendario festivo marca los momentos de mayor actividad, con las fiestas en honor a San Andrés celebradas en agosto, la romería a Santa Quiteria y diversas celebraciones vecinales vinculadas al ciclo agrícola y a la vida en el monte, que mantienen vivo el carácter comunitario del pueblo.