Tierra Estella
Genevilla

Genevilla

Un pueblo donde el agua nace de la roca y el paisaje invita a detenerse.

¿Qué lo hace imprescindible?

Un nacedero de agua cristalina

Un nacedero de agua cristalina

Nacelagua es un manantial donde el agua brota directamente de la roca, formando pequeñas cascadas, regatas y rincones frescos que convierten este lugar en uno de los espacios naturales más especiales de la Sierra de Codés.

Un tesoro artístico inesperado

Un tesoro artístico inesperado

La iglesia de San Esteban alberga uno de los retablos mayores más importantes de Navarra, comparable al de Lapoblación, además de piezas de gran valor como la talla gótica de la Virgen del Encinedo.

Silencio, bosque y vistas al Ioar

Silencio, bosque y vistas al Ioar

Rodeado de encinas, robles y hayas, Genevilla es un excelente punto de partida para recorrer senderos tranquilos con vistas privilegiadas al Monte Yoar y al conjunto de la Sierra de Codés.

Cuándo visitar

Genevilla puede disfrutarse durante todo el año. La primavera y el verano son ideales para descubrir Nacelagua y disfrutar del frescor del agua y los bosques. El otoño ofrece paisajes especialmente atractivos por el cambio de color en encinas, robles y hayas, mientras que el invierno permite vivir una experiencia más silenciosa y auténtica del entorno rural.

Ideal para

Turismo de naturaleza y paisaje Turismo rural y activo Senderismo y cicloturismo

Más información

Genevilla es un pequeño pueblo al norte de la Sierra de Codés que invita a detenerse y disfrutar del silencio, el agua y el paisaje. Con un caserío organizado en cuatro calles paralelas y rodeado de bosques y montañas, este municipio del valle de Aguilar conserva un carácter sereno ideal para quienes buscan naturaleza, patrimonio y tranquilidad en estado puro.

El corazón del pueblo lo preside la iglesia de San Esteban, una construcción de origen protogótico del siglo XIII, reformada en el siglo XVI, que alberga uno de los retablos mayores más importantes de Navarra, comparable al de Lapoblación. Junto a este destacan el retablo de San Juan Bautista y la talla gótica de la Virgen del Encinedo, así como antiguas ermitas vinculadas a la historia religiosa de la villa. Genevilla fue además antiguo lugar de señorío realengo, con una trayectoria histórica documentada desde los primeros siglos del Reino de Navarra.

El agua es uno de los grandes rasgos identitarios de Genevilla y motivo de orgullo para sus habitantes. A pocos metros del casco urbano se encuentra el nacedero de Nacelagua, un río cuyas aguas brotan directamente de la roca y son consideradas por los vecinos como las más claras y puras de la zona. Este manantial da lugar a regatas, pequeñas cascadas y zonas de merendero acondicionadas, creando un paisaje fresco y singular dentro de la Sierra de Codés.

Desde el propio pueblo parten rutas de senderismo que recorren la Sierra Chiquita y los bosques de encinas, robles y hayas, ofreciendo vistas privilegiadas del monte Ioar y del conjunto de la sierra.

¿Qué vas a disfrutar?